Hay golpes en la vida,
yo sí sé, los he recibido;
duros, bajos, rastreros,
que dejan dolores y cicatrices
que duelen menos
que la indiferencia ajena,
y sin embargo, quién diría,
esos mismos golpes
ponen en evidencia
la voluntad del espíritu
y el lugar que cada quien tiene
en la vida de los demás.
Hay golpes en la vida, yo sí sé,
que son como pruebas
de un dios absurdo,
que son como balanzas
que dan el peso exacto;
del amor, del cuidado,
de la atención y la intención,
de la calidad de los vínculos,
de quien está y de quien no,
de quien nunca sabrá
lo duro que pega la soledad,
lo duro que pega el desprecio.
Alexander Elías2026
#Instantáneas