Freddy Kalvo

Doceava conmemoración

 

Y ciento cuarenta meses

(equivalente a doce años)

no parecen aledaños

si se han ido pronto y… ¡ya!

Y aunque el tiempo siempre pasa

el recuerdo siempre queda

porque el alma siempre hospeda

el recuerdo de Mamá.

 

Hoy de nuevo la nostalgia

se apodera de mi vida

porque a ti, Madre querida,

yo jamás te olvidaré.

Pueden irse muchos años,

puede el viento soplar fuerte

pero en mi alma he de tenerte

porque siempre te amaré.

 

Cuando a solas yo te pienso

más recuerdo tus sonrisas

como aquellas frescas brisas

que a tu lado yo sentí.

Y queriendo escribir todo

(lo cercano y lo lejano)

con mi pluma aquí en mi mano

estos versos te escribí.

 

Madre mía, son doce años,

los que llevo ya sin verte.

Pero siempre he de tenerte,

como el ser que más me amó.

Y podrán pasar las horas,

los segundos y minutos

pero llevo en mí los frutos

que tu amor siempre nos dio.

 

Hoy de nuevo conmemoro

la alegría de tu vida

sin reservas ni medida

resistiendo cual bambú.

Y no importa que envejezca

porque voy muy convencido

que jamás nadie ha querido

como nos quisiste tú...