Siempre tuve la ilusión
de habitar cerca del mar,
en su fulgor inspirar
del corazón la pasión.
Sentir la fuerza del viento
al ver el sol despertar,
saber que puedo soñar
con este gran sentimiento.
Dibujar sobre la espuma
los versos que me regala,
mientras el alma ya inhala
el ritmo de mi fiel pluma.
En este azul soberano
encuentro calma y abrigo,
el horizonte es amigo
que toma firme mi mano.
No queda espacio al olvido
si el mar abraza mi mente,
soy un poeta consciente
de haber hallado su nido.
Classman