Tu luz enciende mi camino,
borrando toda la ansiedad,
unido siempre a tu destino
con absoluta libertad.
Te amo libre de promesas,
sin un reproche ni un porqué,
lejos de penas y tristezas,
con la constancia de mi fe.
Si el cielo cambia de colores
o el viento empieza a deponer,
no han de cambiar nuestros amores
ni se vendrá abajo el querer.
Sin condiciones yo te entrego
toda mi vida y mi calor,
en este tierno y dulce fuego
que solo sabe dar amor.