¡Penumbras ya bajen la noche
y que el nacido Invierno rompa ya
el óxido de tu cara!
Ese, tu velo desnudo se desarma
en el gesto hundido de tus sin palabras.
El corazón hundido grita,
galopa herido entre hieles desatadas.
En sombras se divisa a la muerte
la esquivas ¡nadie a tu lado!
En paredones en herrumbres
se divisa a la muerte
y a esa mancha que divide el alba.
(Patricia)
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