Rota, doblemente rota…
Así veo a Venezuela.
Imposible que no duela,
pero nada te derrota.
Volarás como Gaviota
libremente con tus alas
por la fuerza que acaudalas
y ese espíritu de lucha
con el alma que es canducha
en las buenas y en las malas.
¡Avante, avante te digo!
Porque veo que eres fuerte
y en medio, de tanta muerte,
muchos estamos contigo.
¡Avante, avante te digo!
Con tu pronta valentía
que demuestras cada día
como el sol de la mañana
que ilumina y te engalana
sin ninguna cobardía…