EmilianoDR

_La luciƩrnaga y la luna_

_La luciérnaga y la luna_

 

Una pequeña luciérnaga lloraba porque su luz era diminuta.

Cada noche miraba la luna y suspiraba:

¿De qué sirve mi claridad si apenas ilumino una hoja?

La luna respondió desde lo alto:

Yo puedo alumbrar los caminos, pero no puedo entrar en el corazón del bosque.

Aquella misma noche un niño perdido encontró la senda gracias al pequeño resplandor de la luciérnaga.

Cuando el amanecer cubrió el cielo, la luna ya no estaba. La luciérnaga tampoco brillaba.

Pero el niño volvió a su casa.

Desde entonces, nadie volvió a despreciar las luces pequeñas, porque comprendieron que hay resplandores que no nacieron para deslumbrar al mundo, sino para salvar un solo corazón.

 

Emiliodr/Junio 28/26