Manos blancas
Toma estos versos, hombre de manos blancas,
tómalos… no sirven para gran cosa,
son apenas un poco de mi sangre que se ha enfriado en el papel.
Te los doy porque no tengo pan,
porque no tengo madre hoy día,
y porque estas líneas rotas son todo el traje con que visto mi esqueleto.
Vengo a pedirte amor,
a rogarte con esta boca que se equivoca tanto,
tus dedos limpios, tan limpios,
esconden el invierno detrás de las uñas.
Mírame con tus manos limpias que también padecen,
pero ven, tócame este costado herido.
Te aborrezco por estar tan limpio,
y te amo por el mismo clavo.
Dame tu mano de nieve, hombre,
dámela para morder este perdón que me hace falta,
y que nos duela a los dos, sin remedio
esta salvación tan huérfana.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
28 de junio al año 2026