No hubo luz en el camino
ni el olor a flores frescas,
no hubieron hechos o ruidos
ni casa de los vecinos
ni calor, hubo si quiera.
Caminante que caminas
por los pasos de tu olvido
y haces de tu camino,
esta vida prisionera.
No hubo perros ni ladridos
ni campanas que se oyeran
ni la lluvia, ni el estío
ni si quiera primaveras,
pasos que diste perdido
recorriendo las veredas
caminante, por estrellas
difamado y maldecido.
No estuvo Dios a tu lado
ni la fe, jamás estuvo
ni en los pasos que se anduvo
la soledad se sintiera.
No estuvieron los abrazos
de familia ni de amigos
no siguieron tu camino
juramentos y promesas,
no consiguieron las piedras
que detuvieras tus pasos,
caminante que has llegado
solitario, a tu destino.
No fueron manos que ayudan
ni caricias estuvieron
porque fueron tus senderos
liberados, por las dudas
caminante.. que aseguras
que al final estaba el cielo
y tus pasos fueron culpa
y redención, al infierno.
Tras de ti, murieron huellas
que la lluvia fue borrando
firmas, que se han olvidado
a la luz de las estrellas,
no hubo fe ni hubo aplausos
ni voces que distrajeran
al caminante y sus pasos
que cruzó, esa vereda.
Caminante que deseas
encontrar, al fin tu cielo
no te pares ni detengas
que la vida solo es eso
caminar, sobre la tierra.