LA LUZ QUE HABITA EN TU MIRADA
Hay un universo entero reflejado en un solo ojo, una historia que no necesita palabras para hacerse sentir.
La luz acaricia tu rostro como si quisiera revelar que incluso después de las sombras siempre queda un destello de esperanza.
Ese brillo en tu mirada no es solo un reflejo:
Es la fuerza de quien ha aprendido a seguir adelante, aun cuando el camino dolía.
Y esa leve sonrisa, casi escondida, parece decir que el corazón todavía sabe creer en los nuevos comienzos.
Porque hay rostros que se olvidan, pero hay miradas que permanecen, capaces de iluminar el alma de quien se detiene a contemplarlas.
Tu mirada no solo observa el mundo; también deja una huella de luz en él.