Te quiero gritar fuerte
y te hablo despacio;
los cuchillos están, Lorca
cortando rios.
Cinco muchachas perdidas
en el Snack-Bar, lamentos esculpen;
el viento llora quebrado
en este muro de hierro y frio.
La luna, ya no se mira
en la laguna de aguas limpias;
las estrellas ya tejen, Lorca,
los juncos en la orilla.
El verde, ya no es verde,
cubierto está por las tinieblas.
Sombras de toros
en el perfume de las nieblas.