Me recuerdas aquellas tierras llanas,
Con tu característico olor a avellana,
Donde los caballos se van volando
Y los toros terminan amando.
En estos hermosos parajes de valles,
Lleno de montañas y hermosas mujeres,
Encuentro más que una preciosa mañana:
En tus ojos, ventanas de tu hermosa alma.
Siendo tú, un maravilloso paisaje,
Que da alegría a estos parajes,
Como una estrella que brilla
De noche y de inagotable día.
Aunque seas insegura e imperfecta,
Encuentro amor en tus palabras;
Nunca escuché amor tan sincero
Como el de tu precioso corazón.
Autor: Samuel Fuentes