Hoy contemplé tu mirada,
cadencioso caminar,
ese tan dulce mirar:
bella silueta dorada;
vi la pureza de tu alma,
tersa piel tan sensual,
atmósfera virginal:
mágico edén que da calma;
iluminó tu presencia
y despertó la pasión:
dulce y sereno placer;
eres mi todo, princesa,
dueña de todo mi amor:
fuerza interior en mi piel...