Sabes que te amo,
sabes que pienso en tí.
y sé que también piensas en mí.
La noche acrisolada vierte su encanto
de blanco y negro.
Cual si sólo existiesemos en las películas de antaño.
El romance ideal e ilusorio refresca
al nocturno vaivén de las horas y los minutos.
El camino emite radiaciones de tiempos remotos,
veredas de piedras pletóricas de rutinas y fantasmas.
Me besas. Y tu amor es sincero,
como las rocas que se desbocan en los ríos de amor.
Como los sueños adheridos a la nada de los versos ensimismados.
La balsa del amor verdadero, nos llama.
Te amo. Viajemos en el mar,
con tormentas y rayos de color,
nada destruirá nuestro amor.
Venus Maritza Hernández