Artà, noreste de Mallorca.
Para llegar, zona arbolada, camino repleto de cigarras emitiendo su reclamo.
Cala Mitjana, agua cristalina, cielo azul y sol derramado.
Su silencio embrujando y su ambiente inalterable, zona virgen, inmenso tesoro, un auténtico regalo.
Las cigarras, voces vivas de lo eterno, testigos del instante y de su encanto.
Cala Mitjana, noreste de Mallorca, solo y en silencio… ante tanto asombro.
Sereno, consciente, afortunado.