Sofi Alra

Cómo se lo pedí al universo

Cuando menos lo pensé estaba ahí,
más cerca que nunca,
toda la gracia de dios hecho hombre,
para mi especialmente,
como se lo pedí al universo,
De mente despierta, que se cuestione todo, hasta si es verdad que lo quiero o no,
para agarrarlo con todo el cariño bonito que tengo y darle los besos más tiernos hasta que se lo crea y pasar así todo el resto de nuestras vidas, pero si me crees verdad?
De piel caliente, que no me de tregua ni en los días más heridos y de labios sangrantes.
De melena larga, porque en éste siglo parece acto de rebeldía y asi me gustan a mi, contra toda imposición, verlo despeinado después de quererme tanto.
De esos albañiles, que en algún momento supieron de esfuerzo arduo, que sus manos tengan texturas que me hagan caer al tocarme y valore el descanso plácido entre mis senos y el latir.
De lunares abundantes en el cuerpo para indicarme donde debo besarlo, que me guíen hasta algún lugar que no le hayan dado cariño, no así, que le recuerde que solo yo hacía eso, así como otras historias que seguro tuvo y lo hicieron quien es.
De conscientes heridas en el corazón, porque solo asi se atrevería a meterse en el tema importante de la salud mental, porque creo en el contraste y asi como hubo oscuridad sé que podrá iluminar cuando se sienta sanado, autosanado.
De reciprocidad valiente, que se deje sentir lo que deba de sentir cuando le demuestre el cariño que tanto guardo celosamente  y se me olvide que alguna vez tuve ese miedo de salir herida.
De cuerpo humano y alma viajera, que nos miremos a los ojos con pupilas dilatadas y nos digamos en otra vida?
Si, en otra vida.