Qué bien me huele la tierra,
aroma a jardín que enamora,
brillando el sol que al aire dora
y las flores secan del rocío su agua.
Me sobrecoge una emoción bonita,
la madreselva al jazmín se abraza,
las rosas se acercan a la yedra,
y en mi rostro caen unas gotas de lluvia.
Como un pálpito mi corazón íntimo
suspira, recuerda y ama donde se halla,
esconde en su cofre con delicadeza,
su amor secreto, sellado con un beso.