Carlos Gómez

DE LA AUSENCIA

Un perfume de lluvia, 

rodando en los cristales.

El aguijon del frio,

apuñalando el dia. 

Un pertinaz silencio,

que aturde la mirada.

Una cruz que sujeta, 

mi risa por el aire. 

Una caricia absurda, 

innecesaria y frágil.

Una astilla de espanto,

en la mesa cuadrada.

Una noche sin cielo,

una puerta cerrada.

Una canción dormida,

sobre una añeja tapia.

Todo eso es tu ausencia,

en mi desierta cama.

Tu ausencia sin reparo,

sin color y sin alma.

Esa falta que sabe 

cuanto tu me haces falta