Las nubes cobijan el brillo del sol tardío,
mientras la pluma dibuja en el lienzo frío.
No hay prisa en el alma que sabe soñar,
pues la tinta es el faro que enseña a viajar.
El silencio es el mana del poeta en su desierto.
El silencio no es un vacío, sino un lienzo repleto
de voces que el tiempo había decidido olvidar....
Y que el sol tardío arrastra sobre nuestras espaldas
Para que no olvidemos que somos recuerdos y silencios
Y que los sueños son el sósten para un alma que
ansia volar