Guardamos los \"te amo\" en el bolsillo,como monedas de un valor extinto,dejando que el orgullo monte guardia en este laberinto.¿Por qué esperar que el corazón se apague para correr a desbordar el pecho?¿Por qué llevar las flores al sepulcro y no al humilde lecho?Nos pesa más el eco de un enojo que el miedo de perdernos, y congelamos las vidas hasta los sentimientos con desvíos en un eterno invierno.
Buscamos el perdón sobre la tierra donde descansan los muertos, cuando ya no se verá el brillo en los ojos del ausente; si se puede derribar los muros con un abrazo tibio, con un beso en la frente.
Ningún enojo borra los caminos, jamás estamos del todo perdidos; pero el reloj no pausa su latido ni nos hace retomar lo perdido, el mármol solo escucha los olvidos entre llantos para aquel que ya se ha ido.
No esperes a que el tiempo sea ceniza,ni a que la voz se ahogue en el lamento; ve y busca a ese que el alma necesita antes que el frío gane el argumento y veas un nombre escrito en una lapida que lo borrara con el tiempo y aunque nunca lo olvides de que vale si ya estará muerto..