Tropecé con mis letras
me nombraste lucifer
pedí otra chance, tomé tu mano
con luz y fe canté en silencio.
*
Durmiendo angelada
con la pureza del lirio
leí mi destino
dibujado en tu rostro, delirio.
*
Decoré con arrumacos,
mientras dormías,
tus mejillas de besos y caricias,
donde el tiempo aprendió a pasar sin prisa.