Amor relámpago
Fue un tajo limpio en la sombra, una grieta de oro que dolió por su prisa.
Un incendio imprevisto y silencioso que dejó la noche temblando y los relojes rotos.
No hubo tiempo de descifrar el orden exacto de tus pasos, ni de blindar el pecho contra el viento.
Solo nos tocó el golpe puro de la coincidencia, el roce de dos cables sueltos que se queman al tocarse.
Nos miramos con el apremio de quien sabe que el cielo se cierra.
Quisimos detener la tormenta con las manos, pero el agua siempre huye.
Te fuiste en el mismo estallido que te trajo.
Toda la luz cayó de golpe y el vacío se volvió espeso.
Quedó tu risa, haciendo verano en un rincón de mi memoria.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
26 de junio al año 2026