Elisabeth:)

A la Orilla de tu Boca

A la orilla de tu boca,

qué gusto es encontrarme ahí, 

lugar que me trastoca;

y mecerme al compás de tus latidos,

y derretirme en tu inmensa dulzura.

 

Fluyen dos caudalosos ríos, 

jóvenes y apasionados;

deseo de bañarme en tus exquisitas aguas,

deseo del aroma tuyo el perfume mío;

y un ardiente escalofrío me arrolla

y qué gusto estar justo, 

a la orilla de tu boca.