gaspar jover polo

A DIEZ MINUTOS DEL CENTRO

A DIEZ MINUTOS DEL CENTRO

 

formaban una red de personajes

muy humanos, pero también muy distintos

pues estaba el gordo, sin una pizca de grasa

en el cerebro, y el que parecía tonto, y

también el imprescindible hombre para solucionar

todo tipo de problemas,

y la chica nerviosa, agresiva, bonita, solidaria

también en las emergencia y en los momentos

de grave peligro. Y la mujer ya madura

pero excelente organizadora de una asociación

de vecinos: puntal básico para mantener

la llama del compromiso político

en el barrio de la gran urbe, con sus miles

de autos circulando, sus centenares de buses

y hasta una línea de metro.

Y el que perdía los nervios

en situaciones extremas pero que, por lo general,

resultaba comprensivo, alegre, el compañero risueño.

Y andaban entre sí todos enmarañados y libres,

y contentos también en sus modestos papeles

de hombrecillos urbanos. El mundo de la red

de los hombres y las mujeres humildes,

a solo unas horas, a unos minutos del centro.

 

Gaspar Jover Polo