EL AMOR NO SE JUBILA
No, un corazón viejo no se jubila,
aunque los calendarios digan que sí.
Sigue guardando sueños en la mochila,
sigue encontrando motivos para vivir.
Ya no persigue fuegos pasajeros,
ni la belleza que el tiempo borrará.
Busca una voz que calme los inviernos,
una mirada donde descansar.
Porque los años enseñan con calma
lo que ningún manual pudo decir:
que el amor que dura no se anuncia,
solo se nota cuando está por irse.
No, el amor no se pensiona,
cambia de forma, pero no de verdad.
Aprende a hablar con menos palabras,
y dice más con una sola mirada.
Busca una tarde de charla infinita,
una escapada sin rumbo ni reloj,
un abrazo tierno cuando duele la vida,
y una mano firme para el corazón.
Ya no se trata de cuerpos perfectos,
ni de promesas hechas por decir.
Se trata de compartir los silencios
y de tener a quién volver al partir.
Es el café que espera en la mañana,
la compañía después del temporal,
la paz que llega cuando alguien te abraza
y te recuerda que aún puedes amar.
No... un corazón no se retira a morir,
cuando envejece aprende a elegir.
Guarda silencio donde antes gritaba,
y elige quedarse en lugar de huir.
No... el amor no se cierra con los años,
se vuelve más lento, más hondo, más real.
Y cuando el ocaso pinta el horizonte,
ya no le teme a lo que pueda pasar.
No, el amor no se jubila,
ni se despide cuando llega el atardecer.
Busca ese último cielo compartido,
y en ese cielo encuentra en qué creer.
Tomados de la mano, sin apuro,
dejando que el tiempo haga lo que hará.
Porque mientras haya alguien que te espere,
el amor tendrá razón de despertar.
Buscamos amor... y también paz.
Y mientras el alma siga despierta,
siempre habrá un nuevo amanecer detrás.
Buscamos amor... y también calma.
Porque un corazón que sigue soñando,
nunca aprende a dejar de amar. ❤️🌅🎶