Poema cualquiera, alma eterna
Entre metáforas del alma que tejen el aire,
versos que nacen de un sentir profundo y sereno,
estrofas que guardan el eco más tierno y sagrado,
te encuentras, poema, latiendo en el alma del mundo.
No eres cualquiera, aunque tu humildad clame
ser solo un instante, fugaz en el tiempo, vibrante.
Cada palabra que tu esencia desarme,
despierta en el alma un eco constante, resonante.
Eres la caricia del viento en la piel del espíritu,
el grito oculto del alma que busca ser libre.
El sabor a esperanza que nutre el confín,
la fuerza que impulsa, que el alma redime y que vibre.
Eres el reflejo de lo que sentimos al fondo,
la voz que nombra lo que el alma no puede callar.
Los sueños que guardamos en lo más hondo,
la luz que nos guía, que el alma anhela alcanzar.
Así que no digas poema cualquiera,
cuando en cada línea hay un universo en tu ser.
Tu voz es verdad del alma, tu esencia sincera,
y cada palabra, un tesoro que alumbra el amanecer.