melanie.E

CARTA II, para F

Mi vida, aquí.
Por fin, aquí estás.
Como un amor congelado
o un duelo sin lágrimas.

Como llamar a una casa ajena
y esperar detrás de la puerta.

Como si hablar contigo
despertara lo que creía muerto,
o como una caricia al alma.

Mi vida, por fin, estás aquí

tan puro

tan nuestro.