Ignacio Velásquez

Versa(ber)do(doler)

Ya no escribo poesía

De la sombra putrefacta

 

Ni escribo versos

Que rebozan melancolía

 

Ya nada tiene sentido

Si todo duele hasta los huesos

 

Desahucié a mi alma

De la sombra perpetúa

 

Y erradiqué a las musas

Por una corona de espinas

 

Me senté en el patio

A pensar en el sagrado lodo

 

Y me di cuenta;

Los árboles no son verdes

Ni las manzanas tan rojas

La luna no es agreste

El sordo se cubre los oídos

Y el ciego los ojos

 

No hay mal del que si quiere ver

Si hay mal que dura cien años

 

La consecuencia no tiene conciencia

La conciencia no quiere pensar

 

Dejé la jaula de carne

Para mirar al cielo morir

 

La sombra del día

Es más duradera de noche

 

Y la oscuridad de la noche

Es más brillante el día

 

El reloj se quebró 

Las cadenas al tener alas se oxidaron

 

La espera se aburrió

De tanto amanecer ignorante

 

Y Alejandra era feliz

Cuando jugaba con la muerte.