Darío Méndez

Yo pienso que...

Yo pienso que

los buenos futbolistas

deben ser pobres y marginados,

del sistema educativo olvidados,

de la calle y la escasez aprendices.

 

No se concibe que el talento

pueda crecer entre jardines;

parece exigir cicatrices

como requisito del nacimiento.

 

Cuanto más dura la infancia,

más hermosa resulta la hazaña.

Cuanto más hondo el agujero,

más rentable la campaña.

 

Y así celebramos el milagro:

Pelé, Maradona, Suárez, Messi...

como si la pobreza fuese maestra

y no una deuda de la especie.

 

Quizás por eso el negocio

la mira con cierta ternura:

si desaparece la pobreza,

¿de dónde vendrán las futuras figuras?

 

!Que nunca falten los barrios rotos,

las canchas de tierra y el hambre!

 el próximo ídolo del mundo

podría estar esperando allí.

Después venderemos su historia,

haremos documentales, 

y llamaremos inspiración

a lo que antes fueron desigualdades.