Creo que tenías un latir cremoso
y un suspiro de acuarela.
Quizá tu trenza tendría el acento
de una media luna ondulada.
¡Qué obsequio me tendría tu palma!
¡y tu olor a leche que me hubiese cantado...!
Hasta lo más alto trepaste...
Cristian Jovani
(Derechos reservados del autor).