Luego de perderme, ¿qué queda?
Luego del silencio y el vacío.
Me encontré a mí misma,
a la yo sin constructos ni complejos ajenos,
desnuda de expectativas prestadas,
libre de los complejos que otros sembraron.
Entendí que recibir no llena tanto como dar;
que el silencio es un lienzo en blanco
y el vacío, un espacio en reconstrucción.
Porque al perderme, por fin me encontré.