Karla Vigoa Marrupe

Sostén

Observas con sal, con sed.
Seduces como canto de llovizna perdida,
que no busca lugar para morir,
solo para mojar.

En el proceso inundas:
te haces mar, rocío,
tiempo.

Con ese tiempo navegas,
naufragas,
echas anclas en mi orilla.

Me piensas
y escucho.
Voy a por ti.
Te sostengo en mis lágrimas.