Juan Roldan

Donde la sombra habita

Caminos que el ayer dejó trazados

se borran en la bruma del olvido,

y el tiempo, con su paso inadvertido,

deshace los contornos dibujados.

 

Los días, en su polvo acumulados,

marchitan lo que fue jardín florido,

y queda el corazón, casi dormido,

guardando ecos dispersos y apagados.

 

Entonces de la herida brota  un canto,

y el paso incierto encuentra su camino

no en lo que fue, si no en lo que transita

 

Porque el olvido es manto, no quebranto,

y el corazón, al fin, se hace destino

tejiendo con luz todo lo que habita.