psique.y.poesia

Capricho.

Cansancio

(Introducción al poema)

 

El cansancio no solo se manifiesta de forma física.

Sí, puede que estemos exhaustos después de una larga caminata,

pero no olvidemos el cansancio mental.

Cada estímulo del entorno es como una carga para el cerebro.

Tan solo pensemos en aquel niño que lloraba porque su madre no le ha comprado su dulce favorito.

Más allá del “capricho” existe un: «¡Necesito la serotonina de dicho dulce para estar feliz!».

¿Qué tal si la madre no le presta la suficiente atención?

Lo que hará el niño será buscar el llanto como una forma de llamar su atención.

¿Será el dulce solo un disfraz para romper en llanto y llamar a su madre?

 

 

 

Capricho

 

Su madre le decía:

—No llores, hijo.

Y el niño pensaba mientras lloraba:

«Mi madre cree que soy un niño malo,

me hace caso omiso

porque solo quiere que deje de llorar.

Si no reprochara,

ella ni indignada diría: “Hijo, deja de llorar”.

No quiero el dulce —decía el niño—.

Solo quiero un minuto de su atención,

pero parece ser que, en el parto,

yo solo fui su perdición.

No me quiere, porque me ignora cuando me porto bien.

Pero si hago el más mínimo escándalo,

se hace la víctima por un rato,

me presta un poco de atención y después me deja a un lado.

Como si no existiera, soy un fantasma para ella».