Dama de las Algas

Protesta al viento y al amor

Viento terco, ¿por qué no te detienes?
Siempre giras, nunca das respiro,
sacudes los días, mi calma sostienes,
y alborotas mi alma con tu torcido giro.

Amor travieso, ¿qué buscas ahora?
Cada año te empeñas en desatar el caos,
me prometes calma, pero imploras
tormentas que me hieren como un nublado abrazo.

Este año que empieza, les exijo quietud,
quiero senderos planos, sin sobresaltos,
que el viento se calle y traiga quieta virtud,
y el amor no me deje girando en sus actos.

Prefiero lo simple, lo claro, lo recto,
ni huracanes ni pasión desenfrenada,
que se callen sus gritos, que sea perfecto:
un año sin vueltas, sin vida enredada.