Éusoj Nidlaj

\"PASTEL\"

Me lo encuentro a diario, en los lugares menos impensados. En el reflejo de un coche, en el chupón de un bebé, en el botón de un bigotón, en la fauna de alguna deseada gaseosa con rubores rosa (de hecho, tengo su número y me llama cuando no hay masones). En fin, sospecho que no es alguien como tal \"ruin\", puesto que también pasa a diario, codo a codo, con cualquiera de cientos, y nadie se aparta de su camino, como se pensara. Más bien lo miran, suspiran y lo dominan a su criterio; a donde lo manden con sus prejuicios vencidos.

¡Extraño, totalmente extraño! Ahora que escribo, mis manos parecen como las suyas: agrietadas, con costras blancas con crema amarillenta en la superficie superior, como la de un pastel. ¡Cómo se le antoja! Y más, se le antoja compartirlo con alguien.