Prosaicas aquellas personas con miedo a amar.
Qué vidas tan insípidas las que llevan,
estando tan abajo del máximo esplendor.
Tanteando las temperaturas del amor,
el miedo a incinerarse los destruye,
pero el frío gélido es su tormenta..
Esa temperatura a medias que tanto desean
es solo un juego...
Para los que de verdad apuestan
Mediocres quienes mendigan calor, cuando no saben arder.
Son la sombra inerte en este mundo
Más patéticos porque su miedo los consume, antes que el propio fuego.
porque su miedo los consume, antes que el propio fuego.