Hoy me atrevo otra vez
a mirarme
con los ojos sinceros
y sin maquillaje...
¿Soy aquella mujer suplicante
cuál mendiga esperando un beso?
¿O soy ésta que cobró nuevas fuerzas
y una noche decidió marcharse?...
El reflejo me mira y responde
soy la misma
que tal vez amaste
y a la vez soy distinta...
Más honesta, más sabia
y a la vez más distante...
Es que el tiempo
al igual que el espejo
como un buen maestro
me enseñó a olvidarte...