La palabra amor, la fatal, la redentora,
Solo ella define tu andar sobre mi cuerpo,
me trae tu silueta y tu olor a primavera,
Tu cuerpo me dibuja una fragilidad tan prójima,
Y en la densa obscuridad te inauguro en mis dedos,
me guardo tu secreto amanecido,
Y en tus pechos de luna se anida la ternura,
yo me invento y te invento, en el rumor del río
en la noche estrellada, y en la casa vacía
Tu boca es como un nido, como un rojo durazno,
como un redondo pan, como un augurio eterno