Me vuelvo aire
para rozar en silencio
las hojas que tiemblan al borde de la tarde.
Me vuelvo luz
para encender de esperanza los rincones
apagados del alma que espera.
Me vuelvo mar
para guardar en mis olas los sueños
que naufragan
y devolverlos convertidos en horizonte.
Y así
sin dejar de ser quien soy
me vuelvo aire, luz, montaña y mar
para aprender que la vida
también es un viaje hacia la libertad.