Pedro H. F

DE AQUELLA JUVENTUD

 

DE AQUELLA JUVENTUD 

De aquella juventud, de lo que queda, 

del tiempo añejo, de la vida rota,

del sueño primerizo que aún flota

en el aire de esa polvareda, 

de tomar y salvar lo que se pueda, 

de ver en el olvido como brota

el último estertor de la derrota,

nada puede volver, ya todo rueda.

De aquella juventud, de aquellos días 

no sirven más que otras geografías

que las de la nostalgia. Aquellas horas

de ayer, y el mundo loco, a la vez cuerdo,

las noches que acababan en auroras,

yo estuve allí también, también me acuerdo.

Pedro Hernández.