Soy una flor apestosa
pero no porque siempre fuí así
hubo un tiempo que fui olorosa
como la blanca rosa
pero hoy, hoy soy apestosa.
Y no, no me da pena
ser así una flor apestosa y seca.
Pues por mas que mienta
lo seguiré siendo
y si aunque se que hiedo
hay algo bonito en las flores
podridas
nos recuerdan que un día tuvo vida.
Y que aunque seca y fétida
como apesta la carne podrida
me da desverguenza
y con ella libertad en mi dia a dia.
-Gen6