Rafael Blanco López

El perro de mi vecina

El perro de mi vecina tiene un talento extraño: persigue su propia cola con la disciplina de un científico.

Da vueltas y vueltas, concentrado, solemne, decidido.

 

Yo lo observo desde la ventana y me pregunto si busca una respuesta, si intenta resolver un misterio o si simplemente olvidó que la cola viene incluida.

 

A veces se detiene, jadeando, la mira con sorpresa y parece pensar: -¡Ah, eras tú!

Entonces se echa a dormir, satisfecho de haber descubierto, por quinta vez esa semana, el mismo secreto.

 

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Rafael Blanco López 

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