¡¡EL SOL DE LA MAÑANA!!
Te esperaré con sueños anhelados
haciendo nuestro lecho en los desiertos,
mirándonos eternos y despiertos.
Mis ojos que te miran despejados
Me esperarás, en suelos desvelados
esos suelos que albergan a los muertos.
Descansarán mis huesos congelados
cubiertos por jardines y por huertos.
El sol de la mañana en mi almohada
dejándome el calor entre los brazos,
para dejar cobijo en tu morada,
el tibio resplandor de mis pedazos.
El dulce beso tierno enamorada,
Me entrego complaciente a tus abrazos.