Las palabras darán para mucho
y el papel con la tinta le ayudan,
mas los versos molestos saludan,
al que escribe posando de ducho.
Eso dijo un madero al serrucho
al notar que sus dientes no dudan,
en bajar hasta el suelo y sacudan,
el fogón dónde está el anticucho.
La obsesión, cualidad del ser frágil,
que se presta a cualquier artimaña,
sin notar que actuará de gusano.
Un poeta por tal es muy ágil,
quién no atiende la envidia o cizaña,
cuándo tiene su pluma a la mano.
Autor: Mario Rodolfo Poblete Brezzo.
Tintero Escarlata.
Miércoles 24 de Junio del Año 2026.