Me gusta sentarme frente al mar.
Llamarlo en mi nombre.
Ver su magnitud yendo hacia todas partes
al igual que mis sueños rotos
Ver que se extiende como un halo hasta el infinito de la tierra
Hasta un punto extremo de alguna parte
Conectarme a él inexorablemente
mientras él empieza en mí
y termina en algo
Sabrá Dios dónde
Y por algún momento, mísero y estrecho, soy alguien.