Déjame recordar que a través de un poema
se limpian los demás,
que me ensucian con tiempo y con ingenio.
La poesía mantiene impoluto el deseo,
nunca rompe del todo
a llorar.
Me demuestra que nada desaparece,
que aunque tú me faltases
el vacío sería solamente visual.
Cada verso invisible resulta un retroceso,
porque el arte se debe a los ojos,
al sentimiento sólido,
que es materia.
Rociarse con palabras es…
Abrir el cuerpo al agua,
escribir en la atmósfera
una flor.