Eduardo Villacal (seudónimo)

Alguien en mi

​Alguien en mí

sigue comprando flores para nadie.

 

​Abro una puerta,

y hay otra puerta.

Y detrás, la misma habitación vencida

tirada sobre la cama.

 

​Tu ausencia conoce mis costumbres:

mira por mis ojos,

aprieta con mis manos.

 

​A veces,

cuando creo que voy a volver a encontrarte,

una sombra inclina la cabeza

como quien ya sabe el final de la película.

 

​Qué inmenso es el mundo

cuando nos falta una persona.

 

Todo conduce a ella:

la lluvia, las autopistas, la brisa.

Y sin embargo,

nada la alcanza.

 

​No a vos.

Al lugar que dejaste.

A la forma de tu forma en el aire.

 

​Y es tan simple:

ya no estás.

 

​Hay solamente

esta larga conversación conmigo.

 

​Y el silencio,

como siempre,

tiene la última palabra.