No fue una despedida ni un adiós,
Fue el tiempo que no se alineó.
Las tormentas nos arrastraban,
Así fue como la pausa llegó .
No fue falta de amor,
Ni falta de comprensión,
No fue falta de conexión.
Simplemente el caos nos rebasó .
Quizá los pensamientos puedan pasar,
Pero al corazón, ¿ quien le enseña a pausar ?
¿ Quien le enseña a mis labios
a no pensarte?
¿ Quien le enseña a mis brazos
a no extrañarte?
Y quizá la vida deba seguir,
pero ¿ quien le enseña al corazon
que aún en ausencia tiene que latir?