Lisett Rodríguez

Me duele un país entero

 

 

Rostros dónde la tristeza 
va marcando rumbo fijo
decadencia en amasijo
desesperanza y hastío 
hacia donde ni el intento
del sentimiento más vivo
logra romper las cadenas
de tanto odio reprimido.

Cada noche es un calvario
y no hablar del día a día 
que con esperanza viva
buscamos cada bocado
rezando para que al cabo 
de la hora de comida sirva
cuando la comamos.

Desesperado calor,
oscuridad por doquier
no hay hora para poner  
al menos ventilador.

El sudor baña los rostros
niños, ancianos y todos 
hundida en desasosiego
me duele toda mi gente 
sean vecinos o parientes 
Me duele un país entero.